Leyenda
Leyenda de los Chorros de Epina
"Los siete chorros de madera del manantial de Epina conceden fortuna y amor a quien beba de sus aguas siguiendo la tradición."
El origen de los chorros de Epina es, como muchas cosas en La Gomera, misterioso e incluso místico. Enclavados en plena naturaleza, a unos pocos cientos de metros del caserío de Epina, la tradición popular ha llegado a considerar que su agua tiene propiedades curativas. También se cree que quien bebe el líquido que mana de sus caños de madera se verá beneficiado por la fortuna y el amor. Hubo un tiempo en que se creía que el agua que manaba de los chorros de Epina era milagrosa y, entre sus poderes, se le atribuía el poder de descifrar los secretos del destino y mostrar el camino del amor. Solo había que mirarse en este líquido prodigioso: si el agua se mantenía tranquila y clara, eso significaba que el amor pronto llegaría trayendo felicidad. En cambio, si al mirarse el reflejo se enturbiaba, era signo de desgracia y desamor. En la actualidad, los chorros de Epina los forman siete caños de madera. Cuenta la tradición que para beneficiarse de los poderes del agua, se debe beber de izquierda a derecha: los hombres de los chorros impares y las mujeres de los pares. Los dos primeros chorros corresponden a la salud, los que le siguen al amor y otros dos a la fortuna. El último, el número siete, es del que beben las brujas.